Novena de Navidad original Oración para todos los días Benignísimo Dios de infinita caridad, que tanto amásteis a los hombres, que les disteis en vuestro Unigénito la mejor prenda de vuestro amor para que hecho hombre en las entrañas de una Virgen, naciese en un pesebre para nuestra salud y remedio. Yo, en nombre de todos los mortales os doy infinitas gracias por tan soberano beneficio; y en retorno de él os ofrezco la pobreza, humildad y demás virtudes de vuestro hijo humanado, suplicándoos por sus divinos méritos, por las incomodidades con que nació, y por las tiernas lágrimas que derramó en el pesebre, que dispongáis nuestros corazones con humildad profunda, con amor encendido, con total desprecio de todo lo terreno, para que Jesús recién nacido tenga en ellos su cuna, y more eternamente. Amén. (Se reza tres veces el Gloria al Padre) Consideraciones Diarias Se lee la consideración del día respectivo de la novena. Día Primero . Se lee el primer día de la novena: el 16 d...
Magnificat Proclama mi alma la grandeza del Señor, y se alegra mi espíritu en Dios, mi Salvador; porque ha mirado la humillación de su esclava. Desde ahora me llamaran Bienaventurada todas las generaciones, porque el Poderoso ha hecho obras grandes en mí: su nombre es santo, y su misericordia llega a sus fieles de generación en generación. Él hace proezas con su brazo: dispersa a los soberbios de corazón, derriba del trono a los poderosos y enaltece a los humildes, a los hambrientos los colma de bienes y a los ricos los despide vacíos. Auxilia a Israel, su siervo, acordándose de la misericordia como lo había prometido a nuestros padres en favor de Abraham y su descendencia por siempre.
PLEGARIA AL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS A tus plantas Señor vengo a ofrecerte de mi vida los últimos momentos, los dolores, angustías y tormentos de mi postrera y cruel tribulación. ¡Corazón de Jesús, bien sin segundo! No le niegues jamás en su agonía! Un asilo seguro al alma mía, En tu amoroso y dulce Corazón! Cuando expiraste en mi doliente lecho, la muerte en busca de mi vida venga, cuando rendido de dolor no tenga, fuerza y valor para poder luchar, ¡Corazón de Jesús, te lo suplico! Contrito y humillado desde ahora en que mi vida debe terminar cuando el dolor embargue mis sentidos y perdiendo mis pies el movimiento me anuncien que se acerca ya el momento en que la tierra tengo que dejar. ¡Corazón de Jesús, no me abandones! Haz que brille tu luz en mi camino, que me debe llevar a mi destino dadme valor para poder luchar. Cuando mis manos estrechar no pueden el crucifijo en mi angustiado pecho, y mi espíritu en lágrimas deshecho le pidas de sus culpas el perdón. Corazón de Jesús, no me a...
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